Finanzas

¿Que tipo de financiamiento solicitar para Pymes?

Uno de los mayores obstáculos que enfrenta una Pyme en sus inicios -o a la hora de ejecutar proyectos expansivos- es la falta de capital para su financiamiento. Sin embargo, se trata de una dificultad que se puede sortear de manera relativamente sencilla, accediendo a alguna de las soluciones crediticias que el mercado financiero ofrece.

Aunque hay que cumplir con ciertos requisitos -y pagar intereses que, en ocasiones pueden ser altos-, un crédito para una empresa proporciona algunos beneficios:

  • Acceso a capital de forma casi inmediata.
  • Pago a corto, mediano y largo plazo.
  • Fortalecimiento del ciclo productivo.
  • Fortalecimiento de la historia crediticia de la empresa.

Para determinar qué tipo de crédito es mejor, hay que tener en cuenta las necesidades y condiciones de cada negocio. Por lo tanto, para que sepas qué alternativas tienes a mano, es necesario apuntar las características de las diferentes soluciones que circulan en el mercado financiero, a fin de que cada compañía pueda llegar a una conclusión inteligente. Los intereses y condiciones del producto suelen variar de una entidad a otra, pero nunca pueden vulnerar.

1. Crédito comercial

Es una solución dirigida a personas jurídicas con necesidades de financiamiento, a fin de apoyar el crecimiento empresarial y el emprendimiento. Este crédito puede usarse para financiar la adquisición de bienes, el pago de servicios orientados a la operación de la empresa y al refinanciamiento de pasivos.

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2. Créditos agroindustriales y agropecuario

Productos diseñados para financiar ciclos agrícolas -incluyendo la adquisición de todos los insumos y la mano de obra-, o para ejecutar proyectos de innovación y/o tecnificación de actividades productivas en el sector rural.

La mayoría de las entidades financieras que ofrecen esta solución, permiten la compra de maquinaria e implementos, sistemas de riego, animales y materiales, entre otros activos que mejoren la infraestructura. Según los beneficios que ofrezca cada institución, los calendarios de pago se pueden ajustar al ciclo agrícola, con cuotas mensuales, bimestrales, trimestrales, semestrales o anuales.

3. Crédito para local, bodega u oficina

Diseñado para que las empresas financien la adquisición de los espacios que requieren para ejecutar sus procesos empresariales. Pueden encontrarse soluciones que cubren desde la compra de terrenos hasta la construcción, reforma y adquisición directa del inmueble. Dependiendo de la entidad financiera, para acceder al préstamo se exige tener entre el 10% y el 30% del valor total de la propiedad.

Esta clase de crédito es aconsejable solo si la compra del inmueble está completamente justificada, las proyecciones de venta equilibradas y no va a afectar en el futuro el flujo de caja. De lo contrario, tomarlo puede ser una mala decisión. Es una deuda alta que compromete la capacidad de pago y, por lo tanto, cierra muchas puertas a otros financiamientos.

4. Préstamos a Exportadores

El financiamiento se otorga en moneda extranjera (USD y EUR) o naci, y puede emplearse para financiar el capital de trabajo, costes de producción y los preparativos de embarques que requiere todo proceso de exportación.

Lo otorgan varias entidades financieras del país, por lo que las condiciones de este crédito variarán de acuerdo a cada institución.

5. Factoring

Consiste en un contrato a través del cual la empresa trasfiere a una entidad financiera la cobranza de los créditos y facturas que le adeudan sus clientes. A cambio obtiene de inmediato un monto de dinero igual al de las deudas menos los gastos por el servicio de cobro, comisiones e intereses.

Es una excelente forma de acceder a financiamiento de manera ágil y de mejorar el flujo de caja, mientras se mejoran los índices financieros de compañía pues, básicamente, se trata de una operación de venta de activos y pago de pasivos.

6. Tarjeta de crédito para empresas

Este tipo de crédito lo ofrecen la mayoría de entidades bancarias. Permite comprar toda clase de productos y hacer avances en efectivo en Chile y en el extranjero. El pago se difiere a las cuotas que el cliente determine al momento de realizar la transacción, y el monto de los intereses corresponde a las políticas de crédito rotativo de cada institución.

7. Leasing

Aunque no es propiamente un crédito, permite acceder a bienes muebles (vehículos o maquinaria) o inmuebles (oficinas, locales, etc.) . A petición de la empresa interesada, la entidad bancaria adquiere el bien para arrendárselo, con la posibilidad de adquirirla como activo. La ventaja de esta alternativa radica en que, sin adquirir una deuda como tal, la empresa financia hasta el 100% de la operación.

La mayoría de financiamientos para activos fijos productivos se entregan bajo la modalidad de leasing. Son una buena opción porque ponen a disposición de la compañía maquinaria, equipos y tecnología sin necesidad de destinar capital de trabajo para ello.

Sin embargo, también es posible encontrar soluciones ordinarias en las que el banco presta a mediano plazo capital para la compra de estos elementos, siempre y cuando representen una modernización en la infraestructura empresarial o una optimización de la producción.

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